Ya referencié desde aquí el comentario de José Benegas sobre la ley de prescripciones (El disidente). Hoy La Nación en su editorial se manifiesta de similar manera. Sin embargo, tanto Mariano Grondona en su columna de La Nación, como Humberto Bonanata en su editorial de Notiar rechazan la norma, por considerarla parte de la meta-omertá, ya no entre políticos aliados sino entre todas las fuerzas políticas sin distinción. Una especie de autodefensa gremial o corporativa.
Las cartas de lectores sobre el tema se han mostrado unánimemente opositoras a la sanción de esta normativa.
Cuál es mi opinión? No me queda clara. Sólo sé que como decía Bastiat:
"¡La ley pervertida! ¡La ley -y con ella todas las fuerzas colectivas de la nación-, la ley, digo, no sólo desviada de su fin sino aplicada a perseguir un fin directamente contrario al que le es propio! ¡La ley convertida en un instrumento de todas las codicias en lugar de ser su freno! ¡La ley que perpetra por sí misma la iniquidad que tenía por misión castigar! Si realmente es así, se trata sin duda de un hecho grave, sobre el cual se me permitirá que llame la atención de mis conciudadanos."
Sólo quiero reclamar desde aquí la inmediata informatización y puesta a disposición vía internet del Boletín oficial, con la lista nominativa de quiénes votaron a favor y quiénes en contra cada una de las leyes que salen del Congreso..


