El viernes hice de actor (muy aplaudido) en la obra de Oscar Wilde, "La importancia de ser Ernesto", que cuenta la historia de dos amigos que utilizan el engaño para su beneficio. Uno inventó a un amigo inválido llamado Bunbury a quien debe ir a cuidar para poder ausentarse de su casa. El otro inventó a un hermano menor que siempre tiene que rescatar porque insiste en meterse en problemas.
El juego de palabras del original en Inglés se debe a que Ernest (Ernesto) se pronuncia como earnest (serio, formal), y los dos malandrines se la dan de serios mientras se hacen llamar Ernesto en su doble vida.
Leyendo esta nota de Fernando Laborda en LN, no puedo menos que felicitar a K por ser un consumado Bumburista.
El Gobierno acentúa su posición dual | LA NACION LINE
22 de agosto de 2005
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5 comentarios:
Atorrante, desgraciado, malandrino!
No sabía nada de que habías vuelto a las tablas. Tiembla Kenneth Branagh.
Oscar Wilde es un genio, esa obra particularmente es sencillamente espectacular. Hace unos años un grupo de teatro amateur donde actuaban varios profes de la facultad al representaron en inglés!
mientras K da vueltas en su laberinto progresista, lean acá:
http://www.elmundo.es/mundodinero/2005/08/23/empresas/1124776320.html
Francia va a privatizar autopistas! El reino de la progresía bienpensante a punto de privatizar! ohhh!
me parece que la obra es espectacular por el modo que tiene oscar de dramatizarla junto a sus personajes ... pero me parece que es medio cornudo en la vida comun de el porque me estoy enganchando a su mujer....
Wilde era homosexual
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