6 de junio de 2006

Sobre la libertad de prensa en Argentina

Un post de Pablo Aragone con la crónica de las principales participaciones en la conferencia de prensa convocada por Perfil para presentar una acción de amparo ante la Justicia reclamando por parte del Estado igual trato a todos los medios, y a Perfil en particular, respecto de la publicidad oficial y el cese de la discriminación informativa.

Viajando en tren: Un día más

4 comentarios:

Louis Cyphre dijo...

Es impresionante, pero lo más impresionante es que a nadie, pero a nadie, se le mueve un pelo.

MT dijo...

A ver, como lo digo pa que no ofenda. Yo coincido en la condena hacia los aprietes. En el malhumor y el sentimiento de retroceso respecto a la falta de transparencia en la divulgación de información que debiera ser de dominio público.
Pero me ha resultado muy insoportable ver a muchos "ex-oficialistas" ofendidos por el quite de simpatía del gobierno; y a estos y otros supuestos disidentes de primera hora lamentándose por su porción de la tortita de la pauta oficial.
No estoy muy segura de que deba existir una tal pauta siquiera.
Coincido en que cualquier ataque, por mas leve que sea, hacia la libertad de expresión debe ser severamente rechazado y combatido. Y estoy de acuerdo que es un interés que va mas allá del propio periodismo, por lo que deberia contar con la movilización de toda la sociedad.
Pero disculpenme, no veo de que manera se defiende la libertad llorando por unas monedas de papá estado, o pidiendo por favor que el presidente los reciba en su despacho.
Un abrazo

Daniel Pecheny dijo...

Es fácil.

Como ciudadanos tenemos derecho a estar informados. Si te informa sólo el amigo del presidente, siempre te va a llegar lo que el presidente quiere que te llegue. Le va a hacer las preguntas que quiere escuchar y va a transmitir lo que él quiera, y guarda con repreguntar. No es una graciosa concesión del gobernante informar, es un derecho que está en la Constitución. No es necesario que el presidente los reciba en su despacho a los periodistas, podría hacer conferencias de prensa. Podría dejar entrar a las dependencias del estado a periodistas que hoy no entran. En cambio a los amigos le dan toda la información, la que quieren, claro, pero exclusiva, las notas cuando ellos creen oportuno.

El gobierno pone publicidad en los medios. Es un hecho. Es publicidad que no necesariamente es propaganda política (aunque en muchos casos lo es). Puede ser que la AFIP publique los vencimientos del Impuesto a las Ganancias, o el gobierno tenga que informar sobre las quiebras del mes. Eso se paga a los medios. No está mal. Pero está mal a) si se paga y no se publica. b) si se paga a un medio que no lee nadie menos que a un medio muy leído. Porqué? Porque la publicidad funciona así, porque el medio que lo difunde más al mensaje, es el que cumple con la función que persigue la publicidad, aunque esta sea estatal. Página/12, según leí, tiene una pauta casi tan alta como Clarín, y la cantidad de lectores es incomparable. Otros medios NO tienen pauta.

Saludos

Daniel

Daniel Pecheny dijo...

Perdón, pero me olvidaba de algo que quisiera agregar, y creo que es importante:

Fontevecchia mencionó a los medios del interior, y es un punto importante. Eso, como los programas de cable, son medios chicos, que sin la pauta no pueden sobrevivir. En lugares del interior se amenaza con eliminar la pauta a un medio si no se levanta tal programa. Y como dijo el presidente de Perfil, ni su editorial, ni La Nación, ni Atlántida, ni otros medios importantes (no recuerdo exactamente a quienes mencionó) van a cerrar porque no tengan publicidad oficial. Pero sí los medios del interior, y yo agregaría los programas de cable, que dicho sea de paso Plus Satelital y PyE ya están en la picota, y algunos proveedores de cable (como el mío) no los tenían de todos modos. Por lo que leí, algunos de los programas de los canales que se cierren van a pasar a América 24.

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