Quienes recuerden el paso del histriónico Hugo Chávez por la Asamblea de Naciones Unidas y su frase "aquí huele a azufre", ahora le encontrarán explicación.Escuchando un reportaje al defensor del pueblo de Buenos Aires por Radio Continental me entero que hay denuncias de lluvia ácida en la capital de Argentina, con graves perjuicios para la salud de sus habitantes.
La lluvia ácida es nada menos que ácido sulfúrico que proviene de las centrales eléctricas que funcionaban a gas, pero que gracias al exitoso plan energético de Kirchner (que nos dejó sin gas, recordar problemas con Chile) fueron reconvertidas a fuel oil venezolano, (recordar la llegada del primer buque tanque bolivariano con bienvenida de madres de plaza de mayo incluídas).
Dos centrales parecen ser las responsables. Una se ubica detrás de la ex ciudad deportiva de Boca, y la otra detrás de Costa Salguero.
Según parece no habría problema en utilizar fuel oil en lugar de gas natural, pero para hacerlo éste debe tener ciertos contenidos máximos de azufre, que el combustible venezolano excede ampliamente.
En fin. El que huele a azufre es Chávez.

