
La tormenta del viernes no sólo trajo árboles y ramas caidas, techos volados, y no sé cuántas cosas más. Además le dio un nuevo significado al término "LLOVIERON CLAVOS DE PUNTA".
La foto es del techo de una terraza a escasos 40 metros de una obra en construcción.


1 comentario:
Siempre que llovió, clavó
Publicar un comentario